
MEF
UEM 2011/2012
SOCIOLOGÍA
DE LA EDUCACIÓN
SILVIA
LAVANDERA
Educación de niños
superdotados
Juan
Carlos Barajas Martínez
1. INTRODUCCIÓN
Se
calcula que en la
Comunidad Autónoma de Madrid (CAM) hay entre 4500 y 5000 niños con
altas capacidades, también denominados niños superdotados, que destacan sobre
la media en ciertas habilidades o capacidades. Estos niños tienen necesidades educativas
que, hoy por hoy, no
están satisfechas,
de hecho se da la paradoja de que siendo más capaces sufren un porcentaje
importante de fracaso
escolar, que en la CAM
llega al 52%
(Sánchez, 2001).
Esta situación representa un problema
social y educativo de primer orden, pues por
un lado, se pierde un potencial humano importantísimo y, por otro, se ponen
sobre el tapete cuestiones que preocupan a la sociedad en su conjunto, como
son: la discusión sobre qué
es la verdadera igualdad de oportunidades y cómo distinguirla del simple
igualitarismo, o bien, si la escuela debe ser flexible ante las necesidades
educativas particulares de los alumnos –no necesariamente sólo las de los
alumnos especialmente dotados –, o bien, debe seguir un modelo más rígido
adaptado al alumno medio– dado que los recursos de que se dispone son como
siempre limitados - con el fin de primar la cantidad sobre la calidad educativa.
El objetivo de este informe
es reflexionar
sobre preguntas de este tenor y enunciar posibles soluciones al problema en un ámbito espacial
circunscrito a la CAM.
. Siempre desde una óptica sociológica, ceder al impulso de entrar en la
pedagogía o en la psicología en este terreno es muy fácil.
2. DEFINICIÓN
DE NIÑO CON ALTAS CAPACIDADES
Con
el fin de situar el problema es necesario previamente intentar definir cuáles
son las capacidades y habilidades que convierten a un niño en superdotado. Para
Mª del Mar Noda (Noda, 2002:2), la delimitación del término es muy compleja; no existe ningún acuerdo sobre
lo que se entiende por superdotación, no hay una teoría única de lo que
es, de ahí que se hable más de modelos explicativos o descriptivos que de
teorías explicativas. Esta falta provoca, entre otras causas, discrepancias
acerca del volumen de esta población, oscilando ésta, según distintos expertos,
entre el 1-3% de la población escolar y el 15-20%.
Noda,
en su artículo, proporciona
hasta 13 diferentes definiciones de otros tantos autores distintos. Se
van a citar tres, la primera por ser de la Organización Mundial
de la Salud
(OMS), la segunda por ser del estudio de Esteban Sánchez que va a ser citado más
veces y que se sitúa geográficamente en la CAM y la tercera la de Marland por ser la primera
que no sólo se basaba en el coeficiente intelectual (CI).
Para la OMS , el superdotado es una persona con un CI
igual o superior a 130. Para Esteban Sánchez, los superdotados son personas con
un CI igual o mayor a 125. Para Marland (Marland 1972:10), el término
superdotado se aplica a personas con un CI de 130 o mayor que poseen unas
determinadas características: habilidad intelectual generalizada, aptitud académica
específica, pensamiento creativo, habilidad para el liderazgo, habilidad para
las artes visuales y habilidad psicomotriz.
De
todas las definiciones podemos extraer, siguiendo un análisis de coincidencias
entre ellas, las siguientes conclusiones:
• Las definiciones se
agrupan en dos tipos ideales principales: las que se basan en el CI y las que
se basan en ciertas habilidades distintivas, las cuales también pueden variar
en tipo y número.
• Se considera que el inteligente nace y se hace, la inteligencia tiene dos componentes: lo innato y lo adquirido
• Existen diferentes grados de superdotación que exigen diferentes medidas educativas pues presentan necesidades distintas
• Se considera que el inteligente nace y se hace, la inteligencia tiene dos componentes: lo innato y lo adquirido
• Existen diferentes grados de superdotación que exigen diferentes medidas educativas pues presentan necesidades distintas
Noda
propone partir de una definición sencilla, de amplio consenso, según la cual, superdotado es aquella persona
que tiene un CI por encima de la “media” de la población de su misma edad, así
como unas determinadas características o rasgos.
3. ESTUDIO
SOBRE NIÑOS DE ALTAS CAPACIDADES EN LA
CAM
Una
vez definido, de manera amplia, el concepto de niños de altas capacidades será
interesante cuantificar cuántas personas entran dentro de esa definición. La
mayoría de los expertos sitúan el porcentaje de personas superdotadas respecto
del total poblacional en una horquilla del 1-3 %.
Hay
muy pocos estudios al respecto en España, por eso es muy importante el
realizado por la Consejería de la Educación de la CAM , bajo los auspicios
del Ministerio de Educación y Ciencia, la organización empresarial CEIM y la Fundación Rich en
2001 (Sánchez 2001). La muestra fue de 15688 escolares entre 6 y 12 años,
pertenecientes a 65 centros públicos, privados y concertados; lo que representa
el 5,04% del total poblacional fijado en 310730 alumnos. El resultado fue que
se identificó como superdotados a 213 niños, que supone el 1,36% de la muestra,
lo que proyectado a nivel poblacional resulta un número comprendido entre 4500 y 5000 niños.
Otras
conclusiones interesantes del estudio estuvieron relacionadas con el tipo de
centro escolar, con el sexo y con su distribución geográfica. Respecto del
primer asunto se llegó al resultado de que el número de niños superdotados era similar en centros públicos o
privados. Sin embargo, según los datos de la muestra, el porcentaje
disminuye en centros públicos (13 puntos) y aumenta en los concertados (8
puntos) y en los privados (5 puntos). Las diferencias porcentuales de niños y niñas
identificados/as como superdotados fueron de 8 puntos porcentuales. Respecto a la distribución geográfica, el estudio
señalaba que la identificación de niños fue representativa en todo tipo de
población, aunque en Madrid capital se acumulaba un porcentaje relativo de
superdotados más alto que en las otras cuatro poblaciones que conformaban la
muestra del estudio.
Por
último señalar otra cuestión importante, el estudio ofrecía como conclusión que el profesorado carece de
conocimientos para la identificación de superdotados, ya que los confundían con
los estudiantes brillantes y otros alumnos quedaban enmascarados por el fracaso
escolar.
4. DEFINICIÓN
DEL PROBLEMA SOCIAL Y EDUCATIVO
La
superdotación es un de tema de estudio muy reciente cuyos primeros trabajos
datan de comienzos del siglo XX y que en España no han hecho más que iniciarse.
En opinión de Noda (Noda
2002:1) es una materia que ha sido prácticamente ignorada por la Sociología de la Educación , a
pesar de que es un asunto que tiene claras implicaciones sociológicas. Cómo si
no considerar la identificación de algunos sectores de la población de la
atención a la superdotación con la creación de una elite que atenta contra el
principio de igualdad; o la doble discriminación que sufren a los individuos de
las clases sociales subalternas con altas capacidades; o la anulación que sufre
la niña superdotada.
Con
el fin de realizar este análisis sociológico se va a describir en primer lugar los problemas que
sufren estas personas en su vida diaria y posteriormente que es lo que ha hecho
la sociedad y la administración para remediar su situación.
4.1 Dificultades del
niño con altas capacidades en la escuela y la familia
De
muchos niños con altas capacidades que se adaptan a la vida y al día a día
nunca se llega a saber que son superdotados. Destacan en clase, son buenos
estudiantes y parecen uno más. Otros niños presentan situaciones de desajustes
e inadaptación y son los que necesitan más atención y cuidado.
Casi
todas las investigaciones indican que los niños con altas capacidades manifiestan cualidades al lado
de defectos, lo que genera una disincronía, un desequilibrio en su desarrollo
académico, social e intelectual. La disincronía se manifiesta en
características de habilidades y debilidades mezcladas, por ejemplo, ante la
habilidad de adquirir rápidamente la información se manifiesta la debilidad de
la impaciencia ante la lentitud de los demás. Estas personas perciben
claramente la relación causa-efecto, conceptualizan y sintetizan; sin embargo,
omiten detalles, se resisten a la práctica, no aceptan fácilmente los
sentimientos, las tradiciones o la fe (Blanco 2002:1 y 2).
Con
frecuencia, los rasgos de alto rendimiento se confunden con algunos problemas
de aprendizaje, por ejemplo, la
escritura deficiente –que está asociada normalmente a un aprendizaje
deficiente– convive en niños con alto perfil intelectual porque su mente
procesa la información más rápidamente que la ejecución manual.
Es
interesante también destacar el “efecto Pigmalión negativo”, ante distintas y determinadas
circunstancias en el hogar o en la escuela, muchos de estos niños limitan ex
profeso sus realizaciones, sus avances y su crecimiento intelectual con el
único fin de ganar amigos más fácilmente, ser aceptados por los chicos de su
misma edad o, simplemente, evitar envidias o competencia (Vergara 2003:1).
Parece
que en este efecto está la razón del sesgo masculino que se halla en la detección
de personas superdotadas, hablándose de una proporción de nueve niños por cada
niña (ocho en la investigación de Sánchez). De tal modo que la discriminación que sigue sufriendo la
mujer se agrava en el caso de las niñas superdotadas. La razón de fondo está en
el prejuicio de los padres y los maestros - que pueden llevar a la falta de
estímulo o aun la discriminación-, las actitudes competitivas de los compañeros
varones y a la escasez de modelos femeninos.
Aparte
de una mala relación con sus compañeros, se produce a menudo una complicada
relación con los adultos, padres y profesores; estos niños les recuerdan los
errores, si se ha dicho una cosa de una manera y luego se dice lo contrario,
comentarios que pueden llegar a ser irritantes.
Los
niños con altas capacidades, al
trasladar sus angustias y frustraciones a su casa, provocan en la
familia una gran necesidad de orientación y ayuda, puesto que tienen que
sufrir, mayoritariamente en solitario y a veces en secreto, las situaciones
problemáticas escolares y sociales que viven sus hijos.
Son
también frecuentes los testimonios sobre niños especialmente dotados que
expresan frustración, desmotivación o, simplemente, aburrimiento ante los contenidos educativos
recibidos en sus clases.
Ningún
autor que haya estudiado la superdotación niega que estos niños, y sus
familias, necesiten ayuda y asistencia especial para superar todos los
problemas aquí citados. Siendo su primer derecho el derecho a ser identificados
como tales.
4.2 Un problema
pendiente de resolver por la sociedad
Lo
primero que se debe señalar es que sólo ha sido en fechas muy recientes cuando
ha empezado a haber una preocupación desde el punto de vista legal por estos
alumnos, pues si bien ha habido referencias a la educación especial desde la Constitución
española, pasando por las sucesivas leyes de educación de la época
postconstitucional, no va a ser hasta la publicación del Real Decreto de 28 de abril de
1995 cuando se haga referencia expresa a este alumnado (capitulo II y
disposición adicional primera).
Posteriormente
se han promulgado la Orden de 24 de abril, la Resolución de 29 de
abril, ambas de 1996, que regulan el período de escolarización obligatoria, la
evaluación temprana y precisa y la necesidad de ofrecer una adecuada respuesta
educativa a los niños con necesidades especiales, la Resolución de 20 de
marzo de 1997 que determina plazos de presentación y resolución de expedientes
(Noda 2002:7 y 8), la Resolución de la Consejería de Educación
de la CAM de 24
de enero de 2001 que establece los procedimientos para orientar la respuesta
educativa a este tipo de alumnos y, por último, la Ley Orgánica 10/2002
de 23 de diciembre de 2002 que en el artículo 43 establece un marco de diálogo
con las comunidades autónomas para la detección, respuesta educativa a los
alumnos superdotados. Asimismo, el artículo 43 abre una puerta a la realización
de cursos especiales y al asesoramiento de los padres (Sánchez 2003:11).
Esto
quiere decir que sólo
desde hace 9 años hay un reconocimiento legal de que el alumnado con altas
capacidades tiene necesidades educativas especiales. Pero del hecho de
existir un reconocimiento legal no se infiere necesariamente que esas
disposiciones hayan sido traducidas a medidas reales o si está regulación del
problema de la superdotación sea suficiente.
Para
María del Mar Noda,
teniendo en cuenta lo publicado en trabajos especializados y entrevistas
publicados en revistas (en el citado artículo hay una larga referencia
bibliográfica), concluye
que el sistema educativo no identifica a estas personas y cuando lo hace lo
desatiende; y proporciona, entre otras, las siguientes causas:
• El sistema educativo
es uniforme y está diseñado para los niños “promedio”
• No se está llevando a cabo las identificaciones por falta de conocimientos, interés y medios. La mayoría de las identificaciones las realizan los padres existiendo una correlación significativa entre identificación y clase social
• Las medidas que se toman se traducen en la práctica al adelantamiento de curso, medida desaconsejada por un amplio grupo de pedagogos
• La mayoría del profesorado no tiene una formación adecuada en el tema.
• El reconocimiento del derecho a la diversidad pasa por el voluntarismo del profesorado y, dentro de éste, se detectan reticencias a realizar adaptaciones curriculares para el alumnado altamente capacitado.
• No se está llevando a cabo las identificaciones por falta de conocimientos, interés y medios. La mayoría de las identificaciones las realizan los padres existiendo una correlación significativa entre identificación y clase social
• Las medidas que se toman se traducen en la práctica al adelantamiento de curso, medida desaconsejada por un amplio grupo de pedagogos
• La mayoría del profesorado no tiene una formación adecuada en el tema.
• El reconocimiento del derecho a la diversidad pasa por el voluntarismo del profesorado y, dentro de éste, se detectan reticencias a realizar adaptaciones curriculares para el alumnado altamente capacitado.
Cabría
añadir a estas conclusiones el hecho de que en nuestra actual sociedad existe un mito, casi
podría expresarse que en el sentido religioso del término, que es el de la igualdad de oportunidades.
En base a esta ideología, la sociedad en general, encuentra sospechosamente
elitista cualquier atención especial, todos han de ser tratados por igual y
cualquier atención personalizada es impopular. De estas conclusiones, así como
las que expresan otros autores, se deduce que el estado actual de la atención a
los niños superdotados es embrionario, no ha hecho sino empezar, y que las
atenciones no se dispensan o se hacen muy limitadamente.
4.3 Las altas
capacidades y la clase social
Otra
perspectiva interesante a estudiar es la relación entre clase social y número de superdotados identificados.
En primer lugar se debe recordar a los clásicos de la sociología quienes ya
formularon el principio de que el conocimiento es construido socialmente, y de
ahí que los sistemas educativos, los tests de inteligencia, el concepto mismo
de superdotación vienen determinados en parte por el momento histórico, social,
político, económico y cultural de cada sociedad.
Teniendo
en cuenta este pensamiento y, partiendo de los análisis de autores como Valera
(Valera 1991:70) y García Yagüe (Yagüe 1986) sobre el sistema educativo
español, se percibe una
estructura escolar que responde mayoritariamente a los intereses de las nuevas
clases medias, las cuales determinan el CI medio y las capacidades que debe poseer
un niño para ser considerado como superdotado.
Estas características
coinciden con los valores predominantes en este sector social llevados al
máximo: creatividad, liderazgo, independencia, madurez, capacidad de abstracción
y de comunicación.
Se
ha constatado que en las zonas degradadas, las profesiones no especializadas,
las familias numerosas dan porcentajes altos de niños deficitarios y tienen
menos proporción de dotados. En cambio, los hermanos mayores, las familias reducidas,
los grupos profesionales superiores, están llamativamente cargados de niños
inteligentes. De esta manera queda de manifiesto una nueva desigualdad.
5. CONCLUSIONES
En
primer lugar hay que expresar en voz alta que los niños con altas capacidades deben ser identificados,
presenten problemas de adaptación o no, con el fin de prestarles la atención
debida. Es un derecho que
tienen y la sociedad debe procurárselo.
No
se menoscaba el ideal del principio de igualdad de oportunidades al
proporcionar una atención especializada a estos niños, es más puede admitirse
el razonamiento inverso, un niño superdotado abandonado sin atención puede
estar perdiéndose parte de su derecho a la educación ya que sus capacidades
están siendo infravaloradas.
El
sistema educativo actual abandona a su suerte a los alumnos con altas
capacidades, porque a pesar de que éste se jacta de atender a la diversidad, o
lo que debería ser lo mismo, de ofrecer igualdad de oportunidades, se están llevando políticas
educativas igualitarias en donde se sobreentiende que todos los niños tienen la
misma cultura y las mismas aptitudes.
Uno
de los fines de la Administración democrática es trabajar
para reducir las desigualdades y se ha examinado en este artículo que el actual abandono de este tipo de
alumnos enmascara desigualdades de género y de clase.
La administración y el sector privado, cada uno en su medida, deben poner en práctica alguna de
las soluciones educativas
que los pedagogos y psicólogos proponen para este tipo de alumnos. En
este sentido es interesante el trabajo de Texeney Soto (Soto 2003) en el que se
realiza un repaso a 7 métodos educativos especiales dirigidos a este tipo de
alumnos. En este artículo se comentan también experiencias piloto llevadas a
cabo en la CAM ,
por la Consejería
de Educación, el colegio San Estanislao de Kostka y el Centro “Huerta del Rey”
a las que podría añadirse la realizada por el Colegio Balder desde hace dos
años.
En opinión del psicólogo Enric Cladellas la
Administración ignora a los superdotados porque es la solución más
barata y cómoda, no conlleva ningún esfuerzo ni dispensa económica. Pero
si pensamos en términos económicos, de las soluciones pedagógicas de las que el autor del presente
artículo ha tenido conocimiento, hay muchas que procurarían beneficios inmediatos y no son especialmente
caras. Además hay que tener en cuenta que la atención especial de 5.000
alumnos no puede incidir de manera grave en el presupuesto educativo de la CAM.
En
cualquier caso, en una sociedad que ya empieza a admitir que la excelencia
deportiva merece financiación con el fin de obtener éxitos deportivos, se está
a un paso de admitir ese mismo comportamiento para con la excelencia
intelectual. Al fin y al
cabo muchos autores opinan que las personas con altas capacidades representan
un activo de primer orden para cualquier país y su desarrollo, educativo y
personal, compensa
económicamente con creces los gastos que esa formación pudiera acarrear.
BIBLIOGRAFÍA
(Sánchez 2001) Estudio de la CAM con la colaboración de la CEIM y la fundación Rich
dirigido por Esteban Sánchez Manzano, Comunidad Escolar nº627, 2001
(Noda 2002) “Alumnos altamente capacitados: esos
marginados del sistema educativo”. María del Mar Noda Rodríguez. Departamento
de Sociología. Universidad de La Laguna. Canarias.
(Blanco 2002) Ciclo de conferencias “Escuela de Padres”.
Isauro Blanco. Director Colegio Balder. Madrid
(Vergara 2003) “Uno de los problemas característicos que
tienen que enfrentar los niños talentosos. ¿Síndrome de disincronía?”. Mariela
Vergara Panzeri. Centro para el Desarrollo del Alto Potencial. Buenos Aires.
Argentina
(Sánchez 2003) “Los niños superdotados: una aproximación
a su realidad”. Esteban Sánchez Manchado. Oficina del Defensor del Menor en la CAM. Madrid.
(Valera 1991) Cit. Noda. “Una reforma educativa para las
nuevas clases medias”. J. Valera. Archipiélago nº 6
(García Yagüe 1986) cit. Noda. “El niño bien dotado y sus
problemas”. J, García Yagüe y otros. Cepe. Madrid.
(Soto 2003). “La Sobredotación : contextualización y experiencias
pedagógicas en España”. Texenery Soto Escudero. CES Don Bosco. Madrid
(Marland, 1972). Cit. Noda. Cit. Sanchez 2003. Informe
del Departamento de Educación de EEUU
Sitios web:
www.zonapediatrica.com
www.psicopedagogía.com/articulos,
www.SEK.es,
www.colegiobalder.es,
www.mecd.es
www.psicopedagogía.com/articulos,
www.SEK.es,
www.colegiobalder.es,
www.mecd.es
(*)- Las partes subrayadas en amarillo corresponden a las
más importantes a modo de resumen.
COMENTARIO DEL ARTÍCULO: Educación de niños superdotados, Juan Carlos Barajas Martínez
En este artículo, el autor Juan Carlos Barajas
Martínez, hace referencia a la problemática que engloba la no atención a los
niños/as superdotados/as. Se basa en los trabajos de diferentes autores y en
las muestras realizadas por la
Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, que
concluyen un total de 4500 y 5000 niños con capacidades altas.
La conclusión de este
estudio fue la siguiente: el profesorado carece de conocimientos para la
identificación de superdotados, ya que los confundían con los estudiantes
brillantes y otros alumnos quedaban enmascarados por el fracaso escolar.
Esta situación representa
un problemática importante, ya que puede desembocar en un elevado número de
fracaso escolar, y esto atenta contra el derecho de igualdad de oportunidades.
Actualmente no existe
ningún acuerdo sobre lo qué es la superdotación, en esto radica el problema,
puesto que a la
Administración no le interesa resolverlo por el dispendio
económico que supone. Esta problemática también queda ignorada en el ámbito de la Sociología Educativa.
Así, según Noda (Noda
2002:1), superdotado es aquella persona que tiene un CI por encima de la
“media” de la población de su misma edad, así como unas determinadas
características o rasgos.
Estos niños/as sufren
ciertos problemas en su vida diaria, que pueden afectar a muchos de los ámbitos
de su vida (escolar, familiar, laboral, etc.). Y ante una necesidad especial
tan clara como esta, la legislación de este tema es muy reciente, solo nueve
años. Esto sucede, como hemos dicho, por que no interesa invertir para
solucionar el problema.
Un punto importante de
este artículo es que el Sistema Educativo desatiende al niño/a superdotado/a,
ya que es un sistema uniforme que atiende a los/as niños/as “promedio”, por
tanto la el derecho a la igualdad de oportunidades queda incumplido. Según
creo, este es un punto interesante, ya que en la actualidad se escucha mucho
los conceptos de pedagogía crítica, innovación, creatividad, aunque la cruda
realidad es que se educa siguiendo unos patrones estándares. Se imparten los
mismos conocimientos, de la misma forma, agrupando a los niños por edades,
dejando de banda el desarrollo biológico, los intereses y la forma de aprender
de cada alumno y alumna. Por tanto eso que dicen que la Educación ha cambiado
mucho, creo que no es del todo cierto; sí puede que veas a alumnos en Educación
Infantil sentados en grupos de cuatro, pero lo que es el sistema y la forma de
Educar no ha cambiado tanto.
Por tanto, se debería
hacer una revisión del Sistema Educativo, ya que la legislación actual por ser
tan poco concreta permite mucho margen de actuación, y eso provoca: por una
parte que los docentes con buenas iniciativas puedan actuar, no obstante
también permite una Educación tradicional y estándar para todos igual. Por
tanto, se debería hacer una revisión de la legislación educativa actual.
Y en ella, incluir la
atención a todas las Necesidades Educativas Especiales, entre ellas las
superdotación, que es la menos atendida actualmente.
Muy buen artículo y mejor reflexión, ¿qué debería hacer un maestro para adquirir esos conocimientos de los qué carece? ¿qué hacer o modificar en su práctica diaria?
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