lunes, 7 de mayo de 2012

Experimento sobre agresividad



por Carlos Suárez

Acoso escolar.




Los medios de comunicación y el bullying

Cada vez es más frecuente encontrar artículos en los periodicos, entrevistas en televisión y en la radio que tratan el tema. Esto ha posibilitado que los profesores, padres e instituciones educativas tomen conciencia de un nuevo problema que necesariamente espera una rápida respuesta. Como siempre las instituciones educativas son lentas en sus acciones. Hace falta años de debates que no nos llevan muy lejos, ya que sin una normativa común solo quedan las respuestas aisladas y la buena voluntad de las personas implicadas.
¿Pueden los medios de comunicación informar al publico en general? ¿podrán concienciar a todos para buscar soluciones?
Este video que propongo sí me parece interesante para todos. Es una entrevista a la psicóloga y pedagoga Rosa Serrate.

domingo, 6 de mayo de 2012

sábado, 5 de mayo de 2012

La isla de los polos de limónAndrea Senent

¿Profesores del Siglo XXI o educación despersonalizada?


Vivimos en un período de transición entre una sociedad industrial y una sociedad de la información. Las escuelas tal como las conocemos están diseñadas para preparar a las personas para vivir en una sociedad industrial. Los sistemas de educación preparan a las personas para ocupar un lugar en la sociedad imitando a las fábricas y oficinas de una sociedad industrial.


Diariamente, en todo el mundo, los jóvenes utilizan bicicletas, colectivos, automóviles o trenes para ir a la escuela, exactamente lo mismo que harán más adelante para ir a trabajar. Se supone que tendrán que fichar a una hora concreta y aprenden a trabajar en los pupitres de las aulas que son exactamente iguales a las oficinas de la industria y el comercio. El modo en que se administra el tiempo, en que se dividen las asignaturas para su estudio y en que se organizan las escuelas como burocracias son anticipaciones de la vida después de la escuela.

Cuando suena el timbre al finalizar el día escolar, los alumnos salen corriendo para trasladarse a casa, exactamente igual a lo que hacen los trabajadores de las fábricas y oficinas aproximadamente una hora más tarde.

Una sociedad industrial depende del movimiento físico de las personas y los bienes, de manera que la infraestructura tecnológica fundamental es el ferrocarril, las rutas, el mar y el transporte aéreo y terrestre.

La infraestructura tecnológica fundamental de una sociedad de la información en los albores del siglo XXI, es sin embargo, la red de telecomunicaciones. Para preparar a las personas para vivir en una sociedad de la información, se necesita un sistema educativo que se base en las nuevas tecnologías y no en el transporte.

Hoy en día, si se quiere hablar con alguien que no se encuentra presente, tenemos tres elecciones que representan las diferentes formas de hacer las cosas en una sociedad industrial y en una sociedad de la información: ir a verlo, llamarlo por teléfono ó conectarse a través de la Web incluso y a pesar de la distancia, verlo interactuar en forma simultánea por medio de cámaras y de un monitor.

Ahora bien; en este nuevo escenario social, caracterizado por la presencia de otras agencias de inculcación de significaciones, tales como los medios de comunicación de masas, las iglesias, los sistemas de producción de bienes simbólicos para niños y jóvenes, etc. ¿cuáles son los márgenes de acción de la institución escolar?. ¿Cuáles deberían ser los ejes sobre los cuales se estructuraría la relación docente – alumno – conocimiento?

“La escuela y la educación formal tienen un cierto monopolio en lo que se refiere a la apropiación del saber formal de más alta complejidad. Hay cosas que sólo se aprenden en la escuela. El conocimiento científico, formalizado, objetivado, se aprende en la escuela. Nuestras sociedades también cuentan con un saber acerca de la sociedad que pretende esta nueva cientificidad.”

Es probable entonces que para poner a la escuela en condiciones de cooperar para la formación de sujetos dotados de competencias adecuadas para participar activamente en el mundo del trabajo, no baste con incorporar una serie de contenidos específicos en el currículum escolar. El problema, quizás, es más simple y más complejo al mismo tiempo ya que su resolución supone una transformación radical del conocimiento y de la transmisión del mismo, una nueva relación con la ciencia que circula en la escuela. Un nuevo modo de enseñar a aprehender.

Toda discusión acerca de la escuela, y de la tarea del docente termina allí: no existe transformación que no pase por el docente. Quizá sea aquí donde haya que concentrar todos los esfuerzos y también el grueso de los recursos si se quiere hacer de la escuela una verdadera puerta de ingreso a la ciudadanía y la competitividad.

Tecnología y sociedad

Más allá de todas las discusiones acerca del futuro de la sociedad, donde se suele caer en la dicotomía entre un optimismo ingenuo en la capacidad de progresar hacia la solución de todos los problemas a partir de la potencialidad de las nuevas tecnologías y un pesimismo catastrofista, que augura ya sea el retorno a formas medievales de organización social ó, peor aún , la destrucción de gran parte de las formas de vida actualmente conocidas, existe un consenso general en reconocer el papel central que tendrán el conocimiento y la información.

Este consenso reconoce que el principal factor productivo del futuro no será ni los recursos naturales, ni el capital, ni la tecnología, sino el conocimiento y la información. Este nuevo papel del conocimiento y de la información en la determinación de la estructura de la sociedad está, obviamente, vinculado a los significativos cambios que se han operado en lo que se ha dado en llamar las nuevas tecnologías de la información.
Estas nuevas tecnologías tienen una importante potencialidad de cambio porque permiten acumular enormes cantidades de información, brindan la posibilidad de transmitir dicha información en forma inmediata y permiten superar los límites físicos y espaciales para la comunicación.

La utilización de las nuevas tecnologías ha provocado modificaciones en nuestras categorías de tiempo y de espacio y nos ha obligado a redefinir incluso el concepto de realidad, a partir de la posibilidad de construir realidades “virtuales”. Estos cambios abren importantes problemas e interrogantes de orden epistemológico, cuyo análisis está recién comenzando. Estos cambios en el papel del conocimiento en la sociedad no determinan destinos ya prefijados.

En definitiva, lo único que parece cierto es que si el conocimiento y la información son los principales factores de producción, esto significa que el acceso a las fuentes de producción y distribución de conocimientos y de informaciones será el centro de las pugnas y de los conflictos sociales del futuro.

Es posible sostener que en la evolución reciente de las tecnologías de la información encontramos respuestas a la tensión que existe entre dos aspectos básicos de la evolución de nuestra sociedad: el creciente individualismo y los requerimientos de integración social. Esta tensión entre individualismo e integración explica buena parte de las transformaciones tecnológicas, que tienden a una utilización cada vez más personalizada de los instrumentos y, al mismo tiempo, a un uso más interactivo.

Encontramos aquí dos dimensiones que guiará el análisis, y que están estrechamente vinculadas: el papel de las tecnologías de la información en el proceso de socialización, es decir, el proceso por el cual una persona se convierte en miembro de una sociedad, y el proceso de aprendizaje, es decir, el proceso por el cual la persona incorpora conocimientos e informaciones.


jueves, 3 de mayo de 2012




Os adjunto un video, que creo que nos interesa a todos, ya que habla sobre las depresiones y problemas que tienen los maestros en la sociedad actual. Los datos realmente son preocupantes. Creo que son muy interesantes las declaraciones de los invitados, el presidente del sindicato de profesores, un psicólogo y maestro y las aportaciones de un sociólogo experto en educación. Me gustaría saber cual es vuestra opinión respecto a los cambios sociales que producen estas diferencias en la escuela actual respecto a la tradicional .

martes, 1 de mayo de 2012

ADOLESCENCIA Y TIEMPO LIBRE DE LOS JÓVENES



EL LITORAL.COM
Un diagnóstico sobre el ocio en la adolescencia
El tiempo libre de los jóvenes, cada vez más “improductivo”
Es la conclusión general de un relevamiento sobre 900 alumnos de escuelas y universidades de la provincia. Tienen mucho tiempo ocioso y poco contacto con sus familias. Abusan del consumo de TV, el celular y las redes sociales. ¿Hacia una nueva anomia generacional?
Sea tendencia pasajera o clima de época, los números resultan cuanto menos inquietantes: sobre una muestra de 900 adolescentes y jóvenes encuestados -de entre 16 y 25 años-, un 25 % reconoció dedicar entre 15 y 20 horas semanales al ocio personal. Un 60 % afirmó destinar de dos a más horas diarias a ver televisión. Un 50 % le dedica entre 3 y 4 horas diarias a usar aparatos digitales (celulares y computadora) y sólo una hora para charlar con la familia. Y un 30 % admitió simplemente “no hacer nada” en el tiempo libre. Ir a pasear por un centro comercial, la preferencia de un 40 % de los encuestados.
Qué hacen los jóvenes de hoy con el ocio y el tiempo libre fue la pregunta que motivó una investigación realizada durante un año -entre 2010 y 2011- por el Instituto de Investigaciones Educativas y Extensión de la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF), con la cooperación de los alumnos de la Cátedra de Gestión Institucional y Asesoría Pedagógica. El relevamiento pretendió establecer una radiografía sociológica y cultural sobre cómo invierten su tiempo libre los estudiantes de hoy. Las conclusiones obtenidas dejaron abiertas muchas más inquietudes de las esperadas.
Las encuestas fueron realizadas en escuelas medias públicas y privadas de la ciudad y la región, en los pasillos de institutos y de varias universidades, como la UCSF, la UNL y la UNR (Rosario). Se consultaron alumnos de seis “tandas” proporcionales -de 150 cada una- separados por edad, sexo y nivel educativo -secundario, terciario y universitario-.
Los cuestionarios fueron hechos por 36 alumnos colaboradores. El estudio, si bien no pretendió establecer generalizaciones ni “verdades reveladas”, constituye una radiografía representativa sobre el lugar del ocio en la juventud actual.
Percepciones
En la percepción de los jóvenes, el ocio y tiempo libre -aquel que no lo ocupan las actividades escolares o académicas- no se piensan en términos productivos, sino simplemente en “hacer poco o nada”. Por ejemplo, el 48 % de los jóvenes encuestados entiende el ocio como “un momento para salir con los amigos, o para descansar”. Un 90 % admitió que prefiere estar con amigos en el tiempo libre, y un 30 % reconoció sencillamente “no hacer nada”. Un 20 % de los consultados le atribuyó como significado al ocio el espacio para “afirmar su identidad” e “integrarse socialmente”.
El 60 % reconoció destinar de dos a más horas a ver televisión. En este sentido, el consumo de TV está orientado preferentemente (en un 60 %) a mirar realitys (como el show de Tinelli) y sus programas satélites de la tarde. Los jóvenes “no se detienen en programas que contribuyan a su formación” cultural, advierte en sus conclusiones la investigación.
Algo similar ocurre con el uso ocioso de las nuevas tecnologías: un 50 % dedica entre 3 y 4 horas por día a usar celulares (principalmente SMS o mensajes de texto) y las redes sociales como Facebook. Cerca de la mitad (40 %) de los consultados afirmó dedicar sólo una hora diaria para charlas familiares, según se desprende del estudio.
Abulia
¿Por qué en el tiempo libre de los jóvenes no aparecen actividades más productivas y gratificantes para el desarrollo vital, como estudiar un idioma, aprender a tocar un instrumento musical o hacer deportes al aire libre? ¿Ingresamos en una nueva etapa de “anomia generacional”? Para el director de la investigación, Prof. Hugo Pais, “lo que queda claro es que no hay en la percepción de los jóvenes de hoy proyectos de largo plazo. Diría que un 90 % de los chicos carece de un proyecto que permita invertir mejor el tiempo libre”, fue su diagnóstico.
“Hace falta lograr que los chicos puedan planificar su tiempo de ocio, que tengan metas concretas. Son pocos los que saben qué quieren para el mañana: hoy transitan la vida en una abulia y una anomia que preocupa. Los jóvenes se sienten cómodos en el anonimato, en la masa, y esto se ve en la dinámica nocturna, en los ‘no lugares’. No tienen vínculos de pertenencia a un grupo afectivo concreto”, concluyó Pais.
Amigos
El 90 % de los jóvenes encuestados admitió que, dentro de las actividades ociosas y de tiempo libre, prefiere estar con amigos en lugares públicos.
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Enemigos
El cigarrillo y el sedentarismo están muy presentes entre los jóvenes. Por ejemplo, un 15 % de los consultados admitió fumar fuera de su casa.
Tutorías, una salida
“Creemos que hay una escuela secundaria que se ha transformado, y debe ser contenedora y orientadora para fortalecer la formación de los adolescentes, tanto como un trabajo de acción tutorial en ambos niveles involucrados en este estudio”, dice el informe. “Hay que ponderar las tutorías académicas en la escuela y en la universidad, porque son estrategias muy valiosas”, completó Pais.
///LA CLAVE /// ESTILO DE VIDA
Convivencia: el relevamiento deja en claro que hay cuatro variables (edad, sexo, ocupación y nivel de educación) que inciden directamente sobre la forma en que perciben los jóvenes el ocio y el tiempo libre. En este sentido, respecto del ámbito de convivencia, 54 % de los jóvenes vive con sus padres; el 27 % con otro familiar (abuelos, tíos o hermanos), 13 % con amigos, 3 % en pareja y el 3 % vive solo.
Trabajo: sólo un 5 % de los entrevistados tiene un trabajo estable: predominan los empleos precarios (27 %) y temporales, en época de vacaciones y fiestas (26 %).
Calidad de vida: el 30 % de los chicos duerme entre 7 y 8 horas diarias, y el 20 % entre 6 y 7 horas. El 15 % reconoció dormir 5 horas de noche. Si bien los consultados practican deportes en el tiempo libre (20 %), “este saludable hábito decae gradualmente con la edad, lo cual suma horas al sedentarismo” y lo consolida para la etapa adulta, señala el informe.
Mal hábito: un 10 % de los jóvenes admitió fumar en sus casas, y fuera de ella un 15%.
¿Incide en el estudio?
Esta forma de usar el tiempo libre ¿incide en el rendimiento escolar y académico? En sus conclusiones, el estudio señala: “Preocupa la carencia de proyectos por parte de los entrevistados, en tanto que planificar el tiempo de ocio es parte de su realidad cotidiana, y no lo toman como algo accidental. No hay una autorregulación que sea acorde al tiempo que viven y a sus obligaciones académicas. Hay un interesante porcentaje de un 45 % que no tienen sus estudios al día, o que adeudan materias”.
“Muchos de los resultados nos hablan de un bajo perfil cultural de los jóvenes, como de un alto porcentaje que evidencian vacíos, soledades, pocas iniciativas y altos niveles de patrones de imitación con el grupo, como instancia de integración social, que no siempre permite el desarrollo pleno de capacidades personales”, concluye.